El trastorno del espectro autista

¿Tienes un hij@, familiar o conocid@ con trastorno del espectro autista?

¿Eres psicopedagog@, docente, directivo o miembro de algún equipo de apoyo a niños o adultos con trastorno autista?

Estás exactamente en el lugar adecuado para acceder a todo el material necesario, así como a productos, accesorios, libros, juegos y prendas. También encontraras lo que necesitas saber sobre el TEA

Simbolo de la conciencia sobre el autismo

Ideas básicas sobre el autismo

Los trastornos del espectro autista (TEA) son una trastorno del desarrollo que puede provocar problemas sociales, comunicacionales y de conducta significativos. A menudo, no hay indicios en el aspecto de las personas con TEA que los diferencien de otras personas, pero es posible que quienes tienen un TEA se comuniquen, interactúen, se comporten y aprendan de maneras distintas a otras personas. Las destrezas de aprendizaje, pensamiento y resolución de problemas de las personas con TEA pueden variar; hay desde niños y niñas con muy altos niveles de capacidad y personas que tienen muchas dificultades. Algunas necesitan mucha ayuda en la vida diaria, mientras que otras necesitan menos. Actualmente, el diagnóstico de TEA incluye algunas condiciones que solían diagnosticarse por separado: el trastorno autista, el trastorno generalizado del desarrollo no especificado (PDD-NOS, por sus siglas en inglés) y el síndrome de Asperger. Hoy en día, a todas estas afecciones se las denomina trastornos del espectro autista.
 

Causas e incidencia del TEA

No se conocen todas las causas de los TEA. Sin embargo, probablemente existan muchas causas para múltiples tipos de TEA. Puede haber muchos factores distintos que hagan que un niño tenga más probabilidades de tener un TEA, incluidos factores ambientales, biológicos y genéticos.

Los TEA ocurren en todos los grupos raciales, étnicos y socioeconómicos, pero es 4.5 veces más frecuente en los niños que en las niñas.

Si piensa que su hijo o alguien de su familia puede tener un TEA o que puede haber un problema en la forma en que juega, aprende, habla o actúa, comuníquese con el médico de su hijo y coméntele sus inquietudes.

 

Tratamiento conocido del autismo

Actualmente, no existe una cura para los TEA. Sin embargo, las investigaciones muestran que el tratamiento de intervención temprana pueden mejorar el desarrollo de estos niños. Las actividades de intervención temprana ayudan a los niños desde el nacimiento hasta los 3 años de edad a aprender destrezas importantes. Estos servicios pueden incluir terapia para ayudar al niño a hablar, caminar e interactuar con los demás. Por lo tanto, es importante hablar con el médico de su hijo lo antes posible si piensa que su hijo tiene un TEA u otro problema del desarrollo. Incluso si a su hijo no se le ha diagnosticado un TEA, podría reunir los requisitos para recibir apoyo y servicios de tratamiento de intervención temprana. De acuerdo con las regulaciones de su país o localidad, debiera tener los elementos para solicitar una evaluación.

 

Antes del diagnóstico de TEA…

Además, el tratamiento de síntomas particulares, por ejemplo: terapia del habla, uso de herramientas de aprendizaje, juguetes especializados para niños con TEA, ropa adecuada para niños con autismo, así como accesorios, música relajante, alimentación específica y materiales de aprendizaje, no requiere que espere hasta recibir un diagnóstico formal de TEA.

 

Signos y síntomas del TEA

Las personas con un TEA a menudo tienen problemas con las destrezas sociales, emocionales y de comunicación. Algunos de los signos comienzan durante la niñez temprana y duran toda la vida. Los niños o adultos con TEA podrían presentar las siguientes características:

  • No señalar los objetos para demostrar su interés .
  • No mirar los objetos cuando otra persona los señala.
  • Tener dificultad para relacionarse con los demás o no manifestar ningún interés por otras personas.
  • Evitar el contacto visual y querer estar solos.
  • Tener dificultades para sentir empatía y para hablar de sus propios sentimientos.
  • Preferir que no se los abrace, o abrazar a otras personas solo cuando ellos quieren.
  • Parecer no ser conscientes de que otras personas les hablan, pero responder a otros sonidos.
  • Estar muy interesados en las personas pero no saber cómo hablar, jugar ni relacionarse con ellas.
  • Repetir o imitar palabras o frases que se les dicen, o bien, repetir palabras o frases en lugar del lenguaje normal.
  • Tener dificultades para expresar sus necesidades con palabras o movimientos habituales.
  • No jugar juegos de simulación.
  • Repetir acciones una y otra vez.
  • Tener dificultades para adaptarse cuando hay un cambio en la rutina.
  • Tener reacciones poco habituales al olor, el gusto, el aspecto, el tacto o el sonido de las cosas.
  • Perder las destrezas que antes tenían.
El signo de infinito coloreado como arcoíris representa la diversidad del TEA. Esto es parte de lo que necesitas saber sobre el TEA.

 

 

 

Diagnóstico del autismo

El diagnóstico de TEA puede ser difícil de hacer debido a que no existen pruebas de laboratorio, para diagnosticarlos. Para llegar a un diagnóstico, los médicos observan el comportamiento y el desarrollo del niño.

A veces, los TEA pueden detectarse a los 18 meses de edad o incluso antes. A los 2 años de edad, el diagnóstico realizado por un profesional con experiencia puede considerarse muy confiable. Sin embargo, muchos niños autistas no reciben un diagnóstico final hasta que son mucho más grandes. Este retraso significa que hay niños con TEA que podrían no obtener la ayuda temprana que necesitan.

El diagnóstico de un TEA consta de dos pasos:

  • Evaluación del desarrollo: indica si los niños están aprendiendo las destrezas básicas a tiempo o o si presentan retrasos en el aprendizaje, el habla, el comportamiento y el movimiento. Un retraso en cualquiera de estas áreas puede ser señal de que hay un problema.
  • Evaluación diagnóstica integral: esta revisión minuciosa debiera incluir observar de modo integral el comportamiento y desarrollo del niño, y entrevistar a los padres. Es posible que también incluya una evaluación de la audición y la vista, pruebas genéticas, neurológicas y otros estudios complementarios adecuados.

 

Comunicación en el espectro autista

Temple Gradin

 

«Es muy importante que los padres de niños autistas los animen a hablar, darles una forma de comunicación, un tablero de dibujo, donde puedan pedir un vaso de leche, una chaqueta o ir al baño (Temple Grandin) ».

 

 

Recursos y productos

Existen multitud de recursos para establecer esa comunicación. Tres de ellos son: los pictogramas, las tabletas y pizarras digitales y los sistemas de realidad aumentada.

Los pictogramas son uno de los materiales más utilizados para comunicarse con los niños con trastorno del espectro autista.

Las tabletas y pizarras digitales. Las tablas y tableros son elementos indispensables para su comunicación. Asimismo, las pizarras digitales interactivas presentan un soporte más adecuado para el trabajo de distintos contenidos y formatos que los tradicionales formatos de lápiz y papel.

Realidad aumentada: Con el auge tecnológico de los últimos años, se están desarrollando herramientas de realidad virtual y/o aumentada en videojuegos para que los estudiantes con TEA puedan percibir, procesar y gestionar la información adecuadamente.

Características que deben reunir los materiales para niños autistas

  • Que puedan retirarse, con la finalidad de que los niños avancen en forma independiente. Es decir, el material debe ser flexible y ayudar el niño no a sólo a lograr el objetivo planteado, sino también el deseado (por ejemplo: clasificar los colores implica a su turno la posibilidad de aprender el nombre de los colores).
  • Que sean fáciles de manipular para permitir su adaptación según el desarrollo psicomotriz del alumno: abrir, guardar y tapar cajas, bolsas, recipientes… ( del tamaño más grande lo más pequeño)
  • Que ofrezcan información visual, indicando el propio material el que se debe hacer con él, en cuál orden y cuando finaliza la tarea. Así, potenciamos el trabajo individual e independiente del alumno.
  • Que el apoyo físico común sea el uso de velcro (o abrojo autoadhesivo), que da la posibilidad que el niño manipule el trabajo de forma independiente. De este modo, queda constancia del resultado del trabajo, da inmovilidad en ese momento y ofrece la oportunidad de poder reutilizar esa misma tarea introduciendo nuevos elementos. Finalmente, que aunque el niño presente estereotipias o movimientos incontrolados que puedan disolver o deshacer el trabajo, con el apoyo del velcro quedan sujetos e inamovibles.
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