Protectores auditivos para las personas con TEA

Finalidad de los protectores auditivos 

 

1. Las personas con autismo no perciben los estímulos auditivos de una manera habitual

Si no utilizan protectores auditivos, algunas personas con TEA pueden odiar ir a: fiestas, comedores escolares, estadios de fútbol o cualquier otra reunión social donde haya música a todo volumen o mucha gente hablando. Aún peor, pueden ser una tortura: ruidos de alto impacto (como cohetes o martillos), ruidos de caños de escape, ruidos de obras, disparos, etc.

 

2. Hiperacusia

Las personas que sufre de autismo o de trastornos del espectro autista pueden también, por tanto, tener lo que se llama hiperacusia. En consecuencia, a medida que incrementa el índice de autismo, más y más familias viven con alguien que sufre de hiperacusia. Se calcula que hasta un 40% de los niños con trastornos del espectro autista tienen alta sensibilidad a los sonidos. Esta característica del TEA, hizo también posible el desarrollo de la llamada terapia de integración auditiva. 

Algunas ideas importantes 

Hipersensibilidad acústica

Con mucha frecuencia, las personas autistas tienen problemas múltiples de integración sensorial con la audición y otros sentidos.

Muchas de ellos toleran los ruidos de la vida cotidiana reduciendo su volumen al usar tapones auditivos, protectores auditivos u orejeras. De este modo, evitan tener niveles incómodos de sonido.

Como un aspecto positivo, la enorme sensibilidad auditiva los prepara para disfrutar de la música. Además, muchas veces desarrollan grandes habilidades en este campo.

 Acompañamiento del entorno en la hiperacusia

Tanto las familias como los profesionales deben ser conscientes de la influencia de los niveles de presión acústica que se producen en el ambiente en donde se mueve la persona con autismo, así como la presencia de las diferentes fuentes de ruido. En el artículo sobre la Terapia de integración auditiva volvemos a presentar este tema, desde el punto de vista del tratamiento.

Será importante, entonces, acompañarlos tratando de:

  • Evitar totalmente la exposición a la pirotecnia (que pueden presentar rangos de 120 dB a 140dB) (1)
  • Recordar que, de modo general, todos los sonidos superiores a 90 dB causan daño al oído interno. (2)
  • Generar, en situaciones en las que se prevé ruidos en el rango de 30 dB a 80 dB, espacios de refugio eventuales.
  • Facilitarles siempre el recurso de los tapones auditivos y protectores auditivos de orejera (rango de 20dB)
  • Dedicar tiempo al aprendizaje de uso de los protectores auditivos.
  • Prever que los tapones u orejeras no causen otros problemas sensoriales o incomodidad.
  • Anticipar cuándo y dónde se pueden usar los protectores auditivos.

En la misma línea, la Tienda ha seleccionado juegos y juguetes teniendo en cuenta que cada uno de ellos presente equilibrio sensorial.

 

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 Oír el mundo del modo como lo hace una persona con autismo a través de este video.

NOTAS

(1)

Los ruidos superiores a los 120 dB entran en el denominado “umbral del dolor”, es decir, son ruidos insoportables que provocan sensación de dolor en el oído humano.

Los ruidos entre 100 y 110 dB, denominado “umbral tóxico”, pueden llegar a ocasionar lesiones del oído medio.

(2) 

Un sonido de 70 dB produce efectos psicológicos negativos en tareas que requieren concentración y atención, mientras que entre 80 y 90 dB puede producir reacciones de estrés, cansancio y alteración del sueño.