Suplementos nutricionales

Suplementos nutricionales y el TEA

Hay muchos suplementos nutricionales utilizados en el tratamiento del autismo. Le hemos dedicado un capítulo especial a los ácidos grasos. Ahora, abordaremos otros suplementos alimentarios, específicamente con vitaminas y minerales. 

La base de los suplementos radica en que varias vitaminas y minerales son parte del proceso de producción o control del nivel de neurotransmisores (químicos que sirven en la comunicación entre neuronas). Además, participan en el control del estrés oxidativo.

Algunos suplementos populares para el tratamiento del TEA son:

1. Vitamina C

Vitamina C para el TEALos niños con trastorno del espectro autista (TEA) podrían tener un mayor riesgo de escorbuto, así como de otras deficiencias de micronutrientes. Esto, debido a una dieta restringida y un repertorio de alimentos limitado. Sin embargo, no hay estudios científicos publicados que hayan estudiado la frecuencia de deficiencia de vitamina C en la población pediátrica con TEA.
 
Otro pequeño estudio reveló resultados prometedores. En este estudio, se comprobó -en comparación con la toma de un placebo-, el consumo de vitamina C reducía significativamente los comportamientos típicamente asociados al TEA: balanceos, sacudidas, oscilaciones y zarandeos.

 

2. Acido fólico

acido fólico y el TEA

Algunos estudios han informado que la suplementación con ácido fólico podría estar asociada con una mayor incidencia de autismo. Por lo tanto, el objetivo de un trabajo en particular, fue realizar una revisión sistemática de los estudios que involucran las relaciones entre esta molécula y el TEA. Para ello, se realizaron búsquedas en la base de datos MEDLINE (1)  en busca de estudios escritos (en inglés) que evaluaran la relación entre el autismo y el folato (2) . Los artículos relevantes abordaron temas relacionados  la asociación entre la ingesta / suplementación de ácido fólico durante el embarazo. Además, sobre la ingesta de alimentos y / o suplementación de nutrientes en niños / adolescentes con autismo. En tercer lugar, sobre la evaluación de niveles séricos de nutrientes e intervenciones nutricionales dirigidas a los niños con TEA.

Finalmente, aunque algunos estudios han informado niveles más bajos de folato en pacientes con TEA, los efectos de las intervenciones potenciadoras de folato sobre los síntomas clínicos aún no se han confirmado.

3. Vitamina B6 y magnesio 

El magnesio (Mg) y la vitamina B6, pese a que el primero es un mineral y el segundo una vitamina, tienen en común que ambos son nutrientes esenciales para el correcto funcionamiento de nuestro organismo. En consecuencia, una deficiencia de los mismos puede tener un importante impacto negativo en nuestra salud.  Especialmente, en nuestra salud visual.

magnesio y b6 para el autismoVitamina B6

Durante más de tres décadas, se han informado estudios que investigaron el efecto de la vitamina B6 para mejorar el comportamiento de los niños con trastorno del espectro autista.  De todos modos, los resultados no fueron concluyentes y los tamaños de muestra fueron pequeños. Por lo tanto, actualmente no podría asegurarse que el uso de la vitamina B6 mejore el comportamiento de los individuos con autismo. Como ocurre en estos casos, se necesitan investigaciones adicionales que utilicen ensayos más grandes, bien diseñados.

La piroxidina (vitamina B6) se utilizó por primera vez en niños con diagnóstico de «síndrome autista» cuando se observó (empíricamente) una mejoría en el habla y el lenguaje en algunos niños como resultado de grandes dosis de B6.

Magnesio

Por otro lado, las personas autistas pueden ser propensos a tener deficiencia de magnesio debido a sus hábitos dietéticos. Por ello, el magnesio se ha vuelto tan popular como prevención de deficiencias y efectos secundarios de las medicaciones.

En el caso de los niños autistas, el magnesio especialmente indicado ya que aparte de este beneficio concreto, tiene muchos otros que hace aumentar su calidad de vida.  Por ejemplo, las sales de baño de magnesio son perfectas para l@s niñ@s autistas ya que producen una relajación global en el cuerpo. Ayuda física y mentalmente. Relaja los músculos evitando calambres. Ayuda a dormir mejor y a levantarse mejor por las mañanas. Además, estabiliza el estado de ánimo y aporta el magnesio que necesita el niño a través de la piel y evita malas digestiones o intolerancias por vía oral.

 
 

4. Vitamina B12

vitaminas B12 para el TEA

Diversos estudios en los que se administraron dosis altas (75 microgramos/kg peso) de vitamina B12 en pacientes con autismo evidenciaron una mejora en el habla, el lenguaje espontáneo, y el uso de oraciones complejas. Según esos estudios, los pacientes pediátricos que recibieron suplementos de vitamina B12 también presentaron mejoras en la socialización, la expresión emocional y el juego interactivo con otros niños. Además, se registró mejoría en el sueño. Probablemente, esto último se deba a que la metilcobalamina aumenta los niveles de melatonina (hormona encargada de regular el ciclo de vigilia y sueño) en el organismo. Los padres de niños con trastorno del espectro autista evidenciaron los beneficios de la suplementación con vitamina B12 luego de 5 semanas de tratamiento.
 

Sin embargo, es importante tener en cuenta que la suplementación con vitamina B12 no es una «cura» para el autismo. Principalmente, es un tratamiento complementario que ayuda a mejorar los síntomas de este trastorno. Para producir un mayor éxito en el crecimiento y desarrollo del paciente la suplementación con vitamina B12 debe aplicarse en conjunto con otras formas de tratamiento biológico y médico. 

 

5. DMG (N,N- Dimetilglicina)

La DMG (Dimetilglicina) constituye la parte activa del ácido panorámico (conocido como vitamina B15).  Tiene la capacidad de aumentar la energia de forma inmediata y segura, produciendo efectos positivos sobre el bienestar general. La Dimetilglicina como suplemento nutricional parece mejorar,  en las personas autistas, los episodios de comportamientos explosivos. También, se suele señalar que mejora las actividades del habla. 

 

(1) Librería Nacional de Medicina de Estados Unidos.

(2) El ácido fólico y el folato son ambos términos para un tipo de vitamina B (vitamina B9). El folato es una vitamina B que se encuentra naturalmente en los alimentos, como hortalizas de hojas verdes, frutas cítricas y frijoles (porotos o habichuelas, según el país). En cambio, el ácido fólico es un folato artificial (sintético). Este se encuentra en suplementos y se le agrega a los alimentos fortificados. Sin embargo, los términos ácido fólico y folato a menudo se usan indistintamente.

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