Miguel Angel

¿Era Miguel Ángel autista?

¿Cuál es la opinión que vincula el TEA y Buonarotti ?

 

Miguel Angel autista famoso
Michelangelo Buonarroti i (1471-1564), retratado por Daniele da Volterra
Un genio enfermo. Tal es el diagnóstico de Miguel Angel Buonarroti, el genio autor de la Capilla Sixtina y de La Piedad. Lo aseguran  el doctor Muhammad Arshad del Whiston Hospital de Prescott y el doctor Michael Fitzgerald del Trinity College de Dublín.
 
Michelangelo di Lodovico Buonarroti Simoni, conocido históricamente por su primer nombre fue un arquitecto, escultor, pintor y poeta renacentista italiano. Nacido el 6 de marzo de 1475, murió el 18 de febrero de 1564 (a los 89 años de edad). Para algunos, es el mejor artista de su tiempo. Para otros, el mejor de todos los tiempos. Lo que es seguro, es que su obra es sobrehumana. 
 
En el estudio de Fitzgearld y Arshad (del 2004) aducen que, detrás de estas «maneras», típicas del síndrome de Asperger (que afectaría especialmente a las personas con una inteligencia superior a la media), se esconde la capacidad de encontrar ideas excepcionales y originales. Complementariamente,  una marcada propensión al diseño, a la música y a las matemáticas. Además, afirman,  las personas con esta forma de autismo tendrían «tendencia a ser pedantes, a cultivar intereses bastante circunscritos, a sentirse a menudo incomprendidos y desgraciados y a manifestar profundos instintos suicidas». A la misma condición le imputan «su capacidad para realizar cientos de dibujos en poco tiempo».
 
En el momento de la publicación, algunos comentaristas, afirman que no lo creen posible ya que ambos autores hallan que muchos genios tienen rasgos autistas y esto no sería posible. Actualmente, justamente sabemos que los rasgos que ciertos tipos de autismo conducen a las personas a destacar genialmente de entre sus contemporáneos. 
 

Rasgos autistas de Miguel Ángel

Sus obras magnánimas han trascendido y son parte de la historia universal. El David, la Capilla Sixtina y la Piedad sobrecogen a cualquier espectador y constituyen el reflejo de una era de la humanidad.

La vida de este genio marcada por la soledad, la paranoia y su dificultad para Miguel Angel aspergerrelacionarse sugieren que es posible considerarlo dentro del espectro del autismo. Asimismo, su comportamiento obsesivo acompañado de la frustración intensa que experimentaba cuando no conseguía el resultado deseado, fortalece esta idea. Por eso, resulta clara la coincidencia en el comportamiento del genio con varios signos de este trastorno del neurodesarrollo.

Incluso, algunos comportamientos como la capacidad de permanecer pintando sobre andamios horas, días y semanas, sorprende por ser prácticamente sobrehumano. Y allí, nuevamente, nos asomamos a la obsesión autista que inunda la pasión conque atacan el tema de su interés. Todo lo demás, no existe.  

Aspectos autistas de Miguel Ángel, según el estudio

De acuerdo con Arshad, la evidencia en la que basa sus afirmaciones está en los siguientes aspectos: 

  1. Aparentemente, los hombres de la familia de Miguel Ángel «mostraban rasgos autistas» y alteraciones del estado de ánimo. Su familia lo describió como «errático» y «tenía problemas para aplicarse a cualquier cosa». De niño y joven no se llevaba bien con su familia y sufrió abusos físicos.Miguel Angel Buonarotti
  2. El artista era distante y solitario. El mentor del artista describió a Miguel Ángel como incapaz de hacer amigos o mantener una relación. No asistió al funeral de su hermano, lo que subrayó «su incapacidad para mostrar emoción», escribe Arshad.
  3. Por otro lado, era obsesivo con el trabajo y controlaba todo en su vida: familia, dinero, tiempo. La pérdida de control le provocaba una gran frustración. Pudo generar, en poco tiempo, muchos cientos de bocetos para el techo Sixtina, no hay dos iguales, ni ninguna pose similar. Ponía el 100% de su atención en sus obras maestras.
  4. Tenía dificultades para mantener una conversación, a menudo se alejaba en medio de un intercambio, escribe Arshad. Tenía mal genio, un ingenio sarcástico y, a veces, estaba paranoico. Muchas veces se ponía de mal humor y tenía arrebatos de ira incontrolables.
  5. Rara vez se bañaba y, a menudo, dormía con su ropa, incluidas las botas. «A veces ha pasado tanto tiempo sin quitárselos que luego se le desprendió la piel, como la de una serpiente, con las botas», escribió el asistente del artista.

La obsesión autista de Miguel Angel nos regaló una de las obras maestras de la pintura: la Capilla Sixtina. Dentro de la capilla, la creación del hombre, una pieza que reúne tantos detalles artísticos y conceptuales que parece imposible haber sido realizados sólo por una persona. 

Miguel Angel: la creación del hombre
El quería que su cúpula fuese también mística, no una protección contra el calor o la lluvia, el trueno o los relámpagos, sino una cosa de tan asombrosa belleza que asegurase al hombre la presencia de Dios... una forma consciente que el hombre pudiera no solamente ver y sentir, sino penetrar. Bajo su cúpula, el alma de un hombre tendría que elevarse hacia Dios, como lo haría en el momento de su separación última del cuerpo material. (Irving Stone, La agonía y el éxtasis)