Woo, la abogada

Woo, una abogada extraordinaria

Woo es abogada y autista

 

Desde que se lanzó en julio de 2022, Woo, una abogada extraordinaria se posicionó entre las diez series más vistas de Netflix.

 

¿Cómo hizo esta serie surcoreana para conectar tan poderosamente con el público internacional? Woo, una abogada extraordinaria atrapa a través de las pantallas. La propuesta de la serie combina  lógica deductiva y emoción con humor y planteos morales.

Pensamos que, fundamentalmente, porque la serie muestra diversidad. Y también, propone que nadie puede triunfar sin un contexto social o laboral favorable. Dentro del cual es vital el respeto por la diversidad.

Todo el hilo gira alrededor de la fascinante protagonista Woo Young-woo, interpretada por Park Eun-bin, de apenas 29 años.

Woo, una abogada extraordinaria está pulsando fibras sensibles en todo el mundo. En su traba combina con gran calidad el drama, la comedia, el romance, el drama jurídico y hasta el misterio.

 

 

¿De qué trata de la serie?

 

 Woo, abogada autista

Woo Young Woo (cada vez que se presenta aclara que se lee igual de adelante y atrás) es una abogada  extraordinaria de 27 años que ha concluido sus estudios como mejor de su clase. Graduada en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Seúl, espera convertirse en una abogada capaz que pueda ayudar a gente desafortunada. Tiene la posibilidad de comenzar a ejercer como pasante en un famoso bufete de abogados. 

Gracias a su coeficiente intelectual de 164, su gran memoria fotográfica (por estos dos datos estaría dentro de los Savant, como el protagonista de The Good Doctor) y el hecho de que es sumamente perfeccionista, logra entrar a trabajar Hanbada. Allí  tendrá que lidiar con adaptaciones sociales, debido al autismo. Además, como es lógico se enfrentará a algunas dificultades con relación a las interacciones. Woo Young demostrará una y otra vez que puede hacer su trabajo eficazmente.

A pesar de las dificultades que pueda encontrar en su camino, Woo se mantendrá dentro del camino que ha soñado para ella. Además, habrá también personas abiertas que se harán cercanas a ella, por lo que la ayudarán a aligerar esta nueva etapa de su vida.

 

Sobre una abogada autista de 27 años. Debido a su alto coeficiente intelectual de 164, su impresionante memoria y su proceso de pensamiento creativo, la brillante Woo Young Woo se graduó como la mejor de su clase en una prestigiosa escuela de derecho.

(Trama de la serie según IMDb)

 

Sobre el autismo en la infancia de la protagonista

Woo como niña

Es muy interesante la presentación de la infancia de Woo. En la imagen de la derecha vemos una toma un momento en la relación con su padre (episodio 3 de la temporada 1). El señor Woo se ha lastimado el pie al entrar en la casa, con uno de los ladrillos Lego de su hija. Le trata de llamar la atención sobre esto y finalmente casi solloza en el piso mientras Woo Young Woo sigue entretenida con su juego sin mirarlo, ni responderle. 

Más allá de presentar la situación de impotencia que generan en padres y madres las conductas -a veces incomprensibles para quien son neurotípicos- de l@s niñ@s autistas, llama la atención lo cuidada de la escena. Sin decirlo, pone en pantalla una situación que se reconoce. En efecto, en ella se puede advertir una comportamiento muy característico de los juegos en autistas. En ellos,  suelen ignorar la función inicial para la que ha sido diseñado un juguete: una serie de autos servirá -por ejemplo- para alinearlos por colores sin hacerlos rodar. En este caso concreto, la niña utiliza los legos como una barrera, pasando por alto la posibilidad de encastrarlos y construir. 

 

berrinche en woo

En el mismo episodio, se presenta la escena de un berrinche de Woo en plena calle, con un vecino como espectador. Su papá ha salido a buscarla y la encuentra pataleando, en una escena que reconocerán como vivida los padres y las madres de niños y niñas con autismo.  Es cierto que, en este caso, la situación servirá para presentarnos la pasión de Woo desde la infancia por el derecho. Su padre logra calmarla señalándole la supuesta ilegalidad de su comportamiento con términos jurídicos. Pero lo importante para nosotros es ver en pantalla una conducta familiar encarnada por la protagonista de la serie. 

 

La realidad del autismo y la ficción

De este tema hemos hablado al referirnos a la serie Bones. Antes de adentrarnos en el tema, traemos una cita de un diario argentino, Clarín, a los pocos días de estrenarse la serie: 

La epifanía que siente Woo al pensar en las ballenas será algo central para sus brillantes deducciones en los casos judiciales de cada nuevo episodio, gracias a su coeficiente intelectual de 164, su memoria prodigiosa y su pensamiento lateral.

Este amor por los cetáceos, así como su sensibilidad por el color azul y por los rompecabezas, son rasgos definitorios de la gente con trastorno del espectro autista (TEA). Un retrato que la serie hace con profundidad: sin clichés.

Desde ya, otro factor de su altísima recepción de Woo es la actuación de Park Eun-bin. Su forma de caminar, sus gestos, su sagacidad, logran la empatía universal a la par de los diálogos simples pero profundos. Una abogada que busca realmente hacer justicia y modifica la mirada de los demás sobre ella misma y sobre el propio mundo legal. 

(Patricio Féminis, Clarín, Espectáculos, 22/08/2022)

Lo que nos interesa señalar aquí es el tipo de difusión que va adquiriendo el trastorno del espectro autista o las personas neurodivergentes. No vamos a centrarnos en señalar los errores del periodista en la descripción de rasgos autistas. Porque lo importante es que la caracterización que hace, identificando rasgos de Woo con paradigmas generales del autismo, presenta un modo positivo y atractivo del TEA. 

Los rasgos autistas representados por la actriz Park Eun-bin están claramente exagerados. Posiblemente, algunas personas neurodivergentes sientan que no se las presenta debidamente o que se trata de un burla de modos estereotípicos. En este momento, es necesario hacer una reflexión sobre el estilo artístico presentado por las series surcoreanas. Para ello, traemos a colación la serie que representó el éxito más destacado del 2021:  El Juego del Calamar. A quien la haya visto no se le pasa por alto que la línea artística no es la típica a la que nos tienen acostumbrados las series de Europa o las Américas. Lo que para nosotros sería -tal vez- una sobre actuación, es un sentido profundo de la teatralidad y la necesidad de no ser sutiles a la hora de marcar rasgos. Los personajes que se enojan lo hacen de modo desmedido, los gritos son realmente gritos destemplados, las miradas de amor son obvias. Hay una escena en la que, dentro de la habitación de un joven suicida, la protagonista y su compañero de trabajo hacen una suerte de danza mientras fotografían las vigas en donde se habría colgado la víctima. Esta especie de danza ya se había dado en el momento en que salen del edificio de oficinas por la puerta giratoria. En ambos casos, la idea del baile transmite artísticamente la conexión que se va dando entre ambos.

 

Uso de la teatralidad en la serie de Woo

Si acordamos que lo dicho en el punto anterior anterior es una característica artística voluntariamente elegida por la línea visual y actoral de las series coreanas, la presentación del autismo se vuelve clara y lógica. Los rasgos estereotipados deberán necesariamente ser parte de la vida y relación con el entorno de la abogada Woo. Entre ellos se encuentran:

  • Su modo de andar, ligeramente sobre la puntas de los pies o con ritmo de baile.
  • La costumbre de contar con los dedos hasta 4 antes de pasar una puerta. 
  • La ecolalia (que controla voluntariamente en la oficina)
  • El mono tema de las ballenas (aunque en la mayoría de los casos, las ballenas son el recurso de relato para abreviar y visualizar los procesos mentales de un genio).
  • La obsesión por alinear los elementos en las mesas y escritorios. 
  • Los gestos de tamborilleo con los nervios para calmarse. 
  • La reacción de taparse los oídos cuando el ruido ambiental la sobrepasa sensorialmente. 
  • Le modo de sortear constantemente el roce con otras personas en espacios de paso. 
  • La necesidad de esquivar en encuentro con la mirada de los demás en un recinto cerrado. 
  • La dificultad de pasar por una puerta giratoria, convirtiéndola en un elemento de análisis cinético en lugar de un modo más de salida/entrada de un edificio. 
  • La obsesión por las ballenas como única figura y adorno en sus objetos personales. 
  • La imposibilidad de posar para una foto mirando a la cámara. 
  • La necesidad de tener la conducta diaria reglada, incluso en los temas posibles de conversación.
  • Las rutinas hasta para los actos más pequeños
  • La referencia a la selectividad con las comidas. 

Todos los rasgos estereotipados conforman una máscara. La máscara del personaje. Y le brinda características cercanas al teatro a la serie.  Es interesante recordar el papel del teatro como vehículo que canaliza el drama social a través de la catarsis por identificación con el actor. Los griegos acuñaron ese término (catarsis) al referirse a la purificación que se produce en el espectador (de una obra de teatro) cuando éste se identifica con los personajes y transita por las mismas emociones que se están representado en el escenario . 

Como contrapunto de la abogada autista, brillante y savant que encarna la protagonista, la serie nos presenta el caso del capítulo llamado This is Pengsoo, con un joven autista con retraso madurativo. El adolescente tiene la edad intelectual de un niño de 6 años. Y Woo aclara -durante el episodio- que el espectro autista es enormemente amplio. Dentro del mismo, por tanto, entran un genio, un desarrollo normal y un atraso en el desarrollo. Pero que, en cada caso, se puede llegar a la comunicación por un canal. Sólo hay que encontrarlo. 

 

una abogada extraordinaria
Exitosa y autista. Brillante y con dificultades de comunicación. Dependiente e independiente a la vez. Dueña y señora del pensamiento lateral. Creativa. Woo, la abogada extraordinaria.

 

Por qué mirar la serie

Bueno, principalmente porque está muy bien hecha, porque es entretenida, se disfruta y es contemporánea. 

Además de eso, puede servir como disparador de situaciones en las que más de una persona autista se encontrará. La presentación en pantalla de la narración es una herramienta para hablar de cosas que tal vez, de otro modo, no podrían analizarse. Woo y las ballenas

El aspecto artístico de la producción facilita la cercanía con situaciones que pueden pesar psicológicamente. El arte permite la mediatización de aspectos que son necesarios plantear, analizar y resolver. 

Por otro lado, es interesante la presentación de la infancia de Woo con uno sólo de sus padres. El enfrentarse con los procesos por los que pasa la infancia de una niña con autismo puede ser enormemente agotador. La posibilidad de que se muestre descarnadamente ayuda a plantearse qué herramientas existen para encauzar la comunicación bi-direccional con un niño y una niña autista. 

Como dijimos al respecto de una serie anterior:  vale la pena verla. Pero, también, pensamos que se necesitan decir estas cosas. Claras y fuertes. 

 

NOTA: recordar que todo lo que podamos decir estará condicionado a las limitaciones del lenguaje. Una traducción a la lengua castellana no podrá brindar nunca los matices que puede tener la lengua coreana para un hablante nativo. 

 

 

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