Alimentación adaptada al autismo

Tratamiento nutricional

Alimentación adaptada

¿Es necesario que los padres aprendan a administrar a sus hij@s una alimentación adaptada al autismo? ¿Debemos desarrollar un tratamiento nutricional específico? Primero, veamos la teoría detrás de una alimentación adaptada. Este artículo es parte de la colección de artículos para Terapias Alternativas o complementarias. 

Fundamento

Los tratamientos nutricionales se basan en la teoría de que las alergias a los alimentos o la falta de vitaminas o minerales causan o profundizan síntomas de TEA. Por ello, una dieta variada, natural y supervisada por un profesional sería especialmente beneficiosa. Algunos familias creen que los cambios en la alimentación pueden provocar cambios en la manera en que un niño siente o actúa. Estas teorías alimentarias se aplican no sólo a los niños con autismo, también a otras condiciones médicas. Por tanto, no son privativas del espectro autista. Normalmente, se realizan a partir de la observación de los padres. En todo caso, es muy conveniente que sean monitoreadas por un profesional.

 

Problemas dietarios y autismo

Los problemas gastrointestinales afectan al 90% de los niñ@s con TEA. Al mismo tiempo, los problemas son 4 veces mayor que en niñ@s sin TEA. Pero, es verdad que muchos de estos niños no hablan o tienen dificultades para comunicarse. A su vez, muchos padres tienen dificultades para reconocer los síntomas gastrointestinales en sus hijos. Por eso, podría pensarse que esos datos no son ciertos. Sin embargo, es un diagnóstico demasiado repetido como para ignorarlo.

Problemas dietarios

Inicialmente, los síntomas incluyen estreñimiento crónico, diarrea y dolor abdominal. En segundo lugar, las llamadas alergias alimentarias también son más comunes en los niños con autismo que en los grupos control (de la misma edad). De hecho, ciertos alimentos parecen desencadenar síntomas tanto gastrointestinales como conductuales en niños con autismo.

Por otro lado, es verdad que podrían estar no-diagnosticadas debido a razones semejantes a las dichas anteriormente. Hasta la fecha, las malas reacciones a determinados alimentos que experimentan estos niños no se han relacionado explícitamente:

  1. con diferencias en la microbiota intestinal,
  2. la función inmunitaria y
  3. la capacidad digestiva en los niños con autismo

Obviamente, todo se mide en relación con los niños con un desarrollo típico.

 

Alergias alimentarias 

¿Qué son las alergias?

Una alergia es una reacción adversa del sistema inmunológico del cuerpo a ciertas sustancias (alérgenos). En ese sentido, los alérgenos pueden ser ciertos tipos de alimentos, polvo, látex, moho, polen, etc. Las alergias están mediadas por inmunoglobulinas en el cuerpo, en particular IgE, aunque también pueden estar involucradas otras inmunoglobulinas.

Alergias e intolerancias alimentarias

Realmente, las alergias son comunes. Al mismo tiempo, l@s niñ@s tienden a sufrir más alergias, que pueden desaparecer a medida que crecen. Y, pueden adquirir otras alergias más adelante en la vida a cosas que antes no eran causa de alergia.

Es importante tener en cuenta las diferencias entre alergia, sensibilidad e intolerancias. Una sensibilidad es un efecto exagerado a una sustancia común (como el café, que puede provocar palpitaciones, por ejemplo). Una intolerancia se da cuando cierta  cantidad de una sustancia (como la leche: intolerancia a la lactosa), puede provocar diarrea o vómitos, pero no activar el sistema inmunológico.

 

Alergias alimentarias en niñ@s con TEA

Alimentos alérgenicos

¿El TEA causa alergia (específicamente alergia a los alimentos), o las alergias causan el TEA? Algunos estudios (1) han demostrado que las molestias gastrointestinales son mayores entre los niños con TEA en comparación con los que no lo tienen. Por lo tanto, se especula que el desarrollo de alergias alimentarias puede atribuirse a alteraciones del microbioma intestinal. En consecuencia, como resultado a la activación inmune, se perjudica el desarrollo y la función del cerebro. Todo esto ocurre a través del eje intestino-cerebro (sistema nervioso entérico).

En resumen, las tasas de alergias son mucho más frecuentes en niños con TEA. Especialmente, las alergias alimentarias.  Algunos plantean la hipótesis de que un sistema inmunológico deteriorado, unido a alteraciones intestinales, puede afectar el desarrollo neuronal. Simultáneamente, influirían en el desarrollo de alergias. En realidad, como se ha dicho en otros ámbitos, se necesita más tiempo de investigación para describir a fondo la asociación entre alergias y autismo.

 

Alimentación adaptada: dietas familiares 

Visión general

Alimentación adaptada

De acuerdo con lo expuesto, podríamos decir que aún no tenemos los datos suficientes para tomar una decisión al respecto. Además, posiblemente un médico no esté en condiciones aún de afirmar la relación directa entre alergias alimentarias y TEA. O bien, de predecir la reversión sintomatológica en caso de utilizarse una dieta específica. 

Por otra parte, la dieta de l@s niñ@s ha sido tradicionalmente una decisión de los padres. Al menos, está vinculada a la tradición y costumbres familiares. No es un aspecto que, necesariamente, deba seguir un profesional de la salud. Es un ámbito que te corresponde a ti, como padre o madre responsable. 

 

Una dieta responsable

Cambio de dieta

Inicialmente, podemos pensar que planificar una alimentación adaptada a tu hij@ con TEA puede ser una decisión sencilla. Pues, sí y no. Lo es, desde el momento en que no implica una decisión diferente a otras que -habitualmente- deben tomarse en la familia. Por otra parte, y teniendo en consideración que las dietas que habitualmente consumen l@s niñ@s tienen un alto componente de alimentos poco saludables, puede ser difícil de aplicar. 

Una «alimentación adaptada» podría ser, simplemente, una dieta familiar saludable. Realmente saludable. Incluso, al margen del bombardeo de publicidad sobre productos industralizados, súper refinados. También, al margen de continuas golosinas o de la llamada «comida chatarra». Uff, eso sí podría ser complicado. Especialmente, porque tal vez son los padres y madres los primeros adictos

En definitiva, tal vez podemos pensar que la presencia de tu niñ@ con TEA es una ventana de oportunidad para tomar una decisión de alimentación familiar. 

 

¿Qué comidas evitar en el autismo?

Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente: esto es, que la decisión de una dieta puede ser una decisión familiar, veremos algunas posibles concreciones. Por ejemplo, de modo general se aconseja que se eviten los siguientes productos: 

  1. Gluten
  2. Leche, una vez terminada la etapa de amamantamiento 
  3. Azúcar refinada en todas sus presentaciones
  4. Ingredientes artificiales, colorantes artificiales, esencias artificiales
  5. Productos industriales refinados
  6. Toda «comida chatarra»

 

Alimentación adaptada: alimentos aconsejados

Alimentos saludables

Inicialmente nos tenemos que centrar en un concepto: la CALIDAD DE LA OFERTA ALIMENTARIA.  Esto es un cambio de mentalidad: en lugar de pensar que qué evitar, tendríamos que centrarnos en qué ofrecer. 

 

Lo que, desde el primer día, se le ofrece a tu niñ@ debería provenir de: 

  1. Grasas o aceites saludables
  2. Todo tipo de semillas y frutos secos (especialmente, como reemplazo a las golosinas)
  3. Frutas frescas o desecadas sin procesar (controlar las posibles alergias)
  4. Legumbres preparadas de modo que se facilite su digestión 
  5. Hortalizas y tubérculos en todas sus variedades, frescas o cocidas.
  6. Carnes frescas (no industrializadas o enlatadas) blancas o rojas.
  7. Condimentos y especies naturales (de acuerdo con la edad)
  8. Jugos y zumos naturales

En consecuencia, como podrías imaginarte, si toda la familia se adapta a una dieta de este tipo, la calidad de la oferta alimentaria mejoraría la nutrición familiar sensiblemente. 

 

Perfil «consumidor» de tu hij@ con TEA

Puede ser muy quisquillos@ 

Los niños autistas son quisquillosos

En primer lugar, la sensibilidad a los sabores, colores, olores y texturas pueden ser las mayores barreras para un plan de alimentación equilibrado. Por tanto, hacer que pruebe alimentos nuevos, especialmente los que son suaves y resbaladizos, puede parecer casi imposible. Es posible que evite ciertos alimentos o incluso grupos enteros de alimentos.

Una de las formas más fáciles de abordar los problemas sensoriales es abordarlos fuera de la cocina. Haz que su hij@ visite el mercado para elegir un nuevo alimento. Luego, inicia una investigación en Internet para saber dónde crece. Finalmente, decidir juntos cómo prepararlo. El simple hecho de familiarizarse con los nuevos alimentos de una manera positiva y de baja presión puede ayudar a tu hij@ a convertirse en un comensal más flexible.

 

La hora de la comida: una rutina

Hacer las comidas tan predecibles y rutinarias como sea posible puede ayudar. Servir las comidas a la misma hora todos los días es una de las formas más sencillas de reducir el estrés. Además, piensa en las concesiones que puede hacer para facilitar las comidas. Si tu hij@ es sensible a las luces, intenta atenuarlas o considera la posibilidad de encender velas. Haz que elija su asiento favorito en la mesa.

 

Busca orientación para dietas especiales

Ten en  cuenta que las dietas restrictivas requieren una planificación cuidadosa. Así, podrás asegurarte de que se satisfagan las necesidades nutricionales de tu hij@.

Si es necesario, consulta a un nutricionista-dietista antes de realizar cambios drásticos en el plan de alimentación familiar. Imprevisiblemente, podría haber efectos secundarios y posibles déficits de nutrientes cuando se aplica una dieta sin una guía clara y completa.

 

 

 

(1) Fuentes

  1. NHS.uk, 2019. Allergies. https://www.nhs.uk/conditions/allergies/
  2. Guifeng et al, 2018. Association of Food Allergy and Other Allergic Conditions With Autism Spectrum Disorder in Children. JAMA Netw Open. 1(2):e180279. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC6324407/

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