Tablet para niños autistas: 8 criterios antes de elegir
Tablets y la tecnología al servicio del autismo
Autismo y celulares o tablets en la familia
Las tablet, iPad, tabletas para niños con TEA son un descubrimiento de la tecnología aplicada. Llegaron y se han quedado en las familias. También, en la vida de las familias con un miembro que presente trastorno del espectro autista. Mucho se ha discutido si existen efectos negativos del uso de la tecnología a temprana edad, a la vez que es importante resaltar cuando esta se convierte en un instrumento de gran utilidad. Las tabletas (tablets) son, para niños con autismo, uno de sus dispositivos electrónicos favoritos.
Una tablet puede ser una herramienta útil para aprender, comunicarse, anticipar rutinas, crear y entretenerse. Pero no existe una “tablet para el autismo” que sea adecuada para todos los niños. La elección depende de la función que tendrá el dispositivo, la edad, las habilidades motoras, las necesidades de comunicación, el entorno y el presupuesto familiar.
Esto, debido a su manejo fácil y versatilidad. Con estos aparatos además de jugar y aprender, pueden ver películas de cine o series de televisión. Las tablets, utilizadas adecuadamente y bajo supervisión, son consideradas los recursos didácticos electrónicos. Su uso trasciende el mero entretenimiento. Las tabletas o tablet se han posicionado como un recurso en educación de niños autistas y con trastornos del espectro autista, pues tienen cualidades que atraen a los estudiantes. Son fáciles de usar y sus atractivos recursos de audio y video enseñan a la vez que entretienen.
¿Qué esperar del uso de tabletas en niños con autismo?

Antes de comparar marcas o precios, conviene responder una pregunta: ¿para qué se necesita la tablet?
Ofrecen un entorno y una situación controlable y predecible, aportando contigencias seguras y comprensibles: pulsando en el mismo punto de la pantalla se obtienen los mismos resultados. Esto hace que hace que el aprendizaje de las diferentes habilidades con la tecnología les resulten motivadoras y menos estresantes. A medida que la persona con TEA va aumentando su experiencia de interacción con el dispositivo, facilita el desarrollo en otras áreas.
Son un elemento de aprendizaje activo, donde resalta su carácter flexible y adaptable a las características de la persona con TEA. Esto nos permite respetar los ritmos de aprendizajes de cada individuo. Además, la mayoría de apps por las que tenemos preferencia, ofrecen una pantalla para la gestión del adulto y otra para el usuario. De este modo podemos personalizar la experiencia, controlar situaciones y adaptar el nivel de dificultad o contenidos; consejos imprescindibles en apps para niños que tienden a cerrar la actividad o buscar otra.
1. Definir la función principal
No es lo mismo elegir un dispositivo para mirar videos que utilizarlo en la escuela, organizar una rutina o apoyar la comunicación.
Las funciones posibles incluyen:
– entretenimiento y acceso a contenidos;
– actividades escolares;
– dibujo, música y creación;
– agendas visuales y organización;
– videollamadas;
– comunicación aumentativa y alternativa;
– uso compartido por toda la familia.
Esta definición evita pagar por capacidad, accesorios o aplicaciones que después no se utilizarán.
2. Distinguir una tablet de un sistema de comunicación
Una tablet puede ejecutar aplicaciones de comunicación aumentativa y alternativa, pero comprar el dispositivo no equivale a elegir un sistema de comunicación.
Si el objetivo principal es apoyar la comunicación, resulta aconsejable evaluar las necesidades de la persona con un profesional capacitado. Deben considerarse el acceso motor, la visión, la audición, el vocabulario, los símbolos, la posibilidad de personalizar el sistema y los diferentes lugares donde se utilizará.
La comunicación puede ser multimodal: habla, gestos, escritura, imágenes y dispositivo pueden convivir. La herramienta debe adaptarse a la persona, no la persona a la herramienta.
3. Tamaño, peso y resistencia
Una pantalla grande facilita ver símbolos y escribir, pero también aumenta el peso. Para usarla fuera de casa pueden importar más la portabilidad y una funda resistente.
Conviene revisar:
– peso con la funda colocada;
– facilidad para sostenerla o apoyarla;
– resistencia a golpes y salpicaduras;
– disponibilidad de funda con asa o soporte;
– posibilidad de reparar o reemplazar el cristal;
– garantía disponible en el país.
Una buena funda puede ser más importante que comprar el modelo más costoso.
4. Batería, almacenamiento y actualizaciones
Para uso escolar o comunicación, la autonomía diaria es fundamental. También hay que comprobar durante cuántos años recibirá actualizaciones de seguridad.
El almacenamiento necesario dependerá de las aplicaciones, videos y archivos que se utilicen. Si todo se guarda en línea, debe contemplarse qué ocurrirá cuando no haya conexión.
Preguntas prácticas:
– ¿funcionan las aplicaciones importantes sin internet?;
– ¿cuánto ocupa el sistema después de instalarse?;
– ¿se pueden hacer copias de seguridad?;
– ¿las aplicaciones elegidas existen para ese sistema operativo?;
– ¿la familia podrá transferir la configuración a otro dispositivo?
5. Sonido, brillo y accesibilidad
Las preferencias sensoriales son individuales. Algunas personas necesitan reducir el brillo, eliminar animaciones o bajar el volumen; otras se benefician de señales visuales o auditivas claras.
Antes de comprar, conviene revisar:
– control fino del brillo y del volumen;
– modo nocturno o reducción de luz intensa;
– subtítulos y lectura en voz alta;
– ampliación de texto e imágenes;
– acceso mediante teclado, pulsadores o lápiz cuando sea necesario;
– posibilidad de desactivar animaciones, sonidos y notificaciones.
Los auriculares o protectores no deben utilizarse automáticamente durante todo el día. Dolor, cambios auditivos o una sensibilidad nueva requieren consulta profesional
6. Controles parentales y privacidad
Los controles deben permitir bloquear compras, limitar descargas, filtrar contenido y revisar permisos. También conviene desactivar la reproducción automática y las notificaciones innecesarias.
Antes de instalar una aplicación, revise:
– qué datos recopila;
– si contiene publicidad o compras internas;
– si permite contacto con desconocidos;
– si necesita cámara, micrófono o ubicación;
– cómo se elimina la cuenta y la información almacenada.
En una aplicación infantil, “gratuita” puede significar que se financia con anuncios, compras o recopilación de datos.
7. Calidad del contenido y acompañamiento
Una pantalla atractiva no convierte automáticamente una aplicación en educativa. Es preferible elegir contenidos que tengan un propósito claro, puedan comprenderse y permitan participar activamente.
El uso acompañado ayuda a saber qué está viendo el niño, cómo responde y si puede trasladar lo aprendido a otras situaciones. La tablet no debería desplazar de forma sostenida el sueño, el movimiento, el juego, la interacción y otras actividades importantes.
Las reglas pueden incluir momentos y lugares sin pantallas, una sola pantalla a la vez y límites para notificaciones y reproducción automática. El plan debe adaptarse a cada familia y revisarse con el tiempo.
8. Presupuesto total, no sólo precio de compra
El costo real puede incluir:
– funda y protector de pantalla;
– aplicaciones o suscripciones;
– lápiz, teclado, soporte o pulsadores;
– almacenamiento en la nube;
– reparación;
– renovación del dispositivo;
– capacitación para configurar una aplicación de comunicación.
Antes de comprar un equipo nuevo, también vale la pena probar el objetivo con una tablet familiar o prestada, siempre que sea posible y seguro. Una prueba breve puede revelar si el tamaño, el sistema y las aplicaciones son adecuados.
Lista rápida antes de decidir

1. ¿Cuál será la función principal?
2. ¿Las aplicaciones necesarias son compatibles?
3. ¿El tamaño y el peso permiten usarla cómodamente?
4. ¿Tiene funda, soporte y reparación disponibles?
5. ¿Funcionará cuando no haya internet?
6. ¿Durante cuánto tiempo recibirá actualizaciones?
7. ¿Qué controles y datos personales implica?
8. ¿Cuál es el costo total durante dos o tres años?
En síntesis
La mejor tablet no es necesariamente la más potente ni la que se anuncia específicamente para niños. Es la que cumple una función definida, puede utilizarse con seguridad, se adapta a la persona y resulta sostenible para la familia.
Si se busca un sistema de comunicación, la decisión debe centrarse primero en las necesidades comunicativas y de acceso. Si se busca entretenimiento o aprendizaje, la calidad del contenido, el acompañamiento y el equilibrio con otras actividades importan tanto como el dispositivo.
Este artículo ofrece información general y no sustituye una evaluación médica, educativa, auditiva, visual o de comunicación individual.
NOTA: está atento a cuidar desde el primer momento el volumen con el que tu hij@ conecta las herramientas de aprendizaje, los juegos y la música.
Así, previenes cualquier afectación al oído.
– American Academy of Pediatrics, plan familiar de medios: https://www.healthychildren.org/English/family-life/Media/Pages/How-to-Make-a-Family-Media-Use-Plan.aspx
– American Academy of Pediatrics, infancia y ecosistema digital: https://www.healthychildren.org/English/family-life/Media/Pages/helping-kids-thrive-in-a-digital-world-AAP-policy-explained.aspx
– American Academy of Pediatrics, controles parentales: https://www.healthychildren.org/English/family-life/Media/Pages/parental-controls-for-kids-setting-safe-and-healthy-media-limits.aspx
– ASHA, evaluación multimodal de comunicación aumentativa y alternativa: https://www.asha.org/siteassets/early-intervention/ei-toolkit-aac-multimodal-communication-assessment.pdf

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