Diecisiete

los hermanos del Diecisiete

PELÍCULA ESPAÑOLA CON PROTAGONISTA AUTISTA

Autismo en la película Diecisiete

Diecisiete: 2 hermanos, la abuela, un perro y un viaje

Película DiecisieteUna película sorprendentemente fresca, a nuestro criterio. En línea con la idea de Atypical y The Good Doctor, Diecisiete refuerza la importancia para una persona con TEA, de la relación con los hermanos. De alguna manera, siempre se repite algunos conceptos: para los padres es más difícil aceptar el espectro autista, que para los hermanos. Los hermanos, son siempre los hermanos. Les da igual. Pelean igual, se quieren igual, se enojan igual, hablan igual. Por eso, son aquello que se necesita durante el primer proceso de socialización. Y, como ancla, para el resto de la vida. Dentro del artículo Autismo: elección del marco terapéutico,  en nuestra web, se resalta la importancia, dentro de una terapia, de la participación de TODA la familia. En esa línea, estaría el tema planteado por Diecisiete al presentar la relación entre Héctor e Ismael.

 

El autismo del protagonista de Diecisiete

Héctor y su TEADiecisiete es la historia de dos hermanos sin padres. El menor, está claramente dentro del espectro autista. Pasa la vida en centros de menores -el objetivo final es meterle en vereda-. En esa línea, apenas se relaciona con nadie. Un personaje contenido, casi inexpresivo, al cual le cuesta comunicarse y al que no tardaremos en vincular con un trastorno del espectro autista, aunque el director no lo verbalice en ningún momento de la película. De allí, la extrema literalidad de las conversaciones con la jueza de menores. Mientras tanto, el hermano mayor sobrevive como puede y le ha dado la espalda porque no puede aguantar los problemas de los dos. En un momento, Héctor se anima a participar en una terapia de reinserción con perros.

 

La terapia con el perro Oveja

El perro de terapiaDiecisiete es la historia de dos hermanos sin padres. El menor, está claramente dentro del espectro autista. Pasa la vida en centros de menores -el objetivo final es meterle en vereda-. En esa línea, apenas se relaciona con nadie. Un personaje contenido, casi inexpresivo, al cual le cuesta comunicarse y al que no tardaremos en vincular con un trastorno del espectro autista, aunque el director no lo verbalice en ningún momento de la película. De allí, la extrema literalidad de las conversaciones con la jueza de menores. Mientras tanto, el hermano mayor sobrevive como puede y le ha dado la espalda porque no puede aguantar los problemas de los dos. En un momento, Héctor se anima a participar en una terapia de reinserción con perros.

Hemos hablado largamente de la importancia de los animales en terapias de tratamiento del trastorno del espectro autista. En Diecisiete, Héctor, establece un vínculo indisoluble con un perro, al que llama Oveja. Cuando la terapeuta insiste en generar el vínculo con el perro, Héctor dice:

-¿Para qué hay que aprender a cuidar un perro?

-Para que aprendas a cuidarte a ti mismo

Pero, un día, el perro es adoptado y Héctor se muestra incapaz de aceptarlo. No puede entender el concepto de que el perro de terapia con el que -al fin- tiene una relación, sea parte de otra familia. Una vez que él lo entiende como “su” perro, es su perro.

Como detalle interesante, el perro de la película fue adoptado por el actor que interpreta a Héctor.

 

El viaje de encuentro de Diecisiete

Cine: DiecisieteA pesar de que le quedan menos de dos meses para cumplir su internamiento en el régimen, decide escaparse para ir a buscarlo. Esto implicaría una nueva condena judicial. Pero, por una serie de circunstancias, contará con la ayuda de su hermano Ismael.  Interpretado por Nacho Sánchez, el hermano mayor tiene problemas de alcoholismo y está desesperado ante la incapacidad de no saber cómo ayudar a un hermano. Ni siquiera puede ayudarse a sí mismo. Allí, en esa extraña circunstancia, ambos se reencontrarán e iniciarán un viaje en caravana en compañía de su abuela moribunda. El fin es encontrar al perro huido, pero la realidad es que lo que buscan es reconstruir una relación perdida. Obviamente, Diecisiete se trata de un clásico en la historia de vida: el viaje de aprendizaje, la paideia.

Una vez el personaje de Biel Montoro sale del centro de menores la película despega, y lo hace también gracias a la química de estos dos actores. Ambos, con Nacho Sánchez, serán un descubrimiento para todo el público que los vea en la plataforma de Netflix. El detalle de la abuela moribunda que va dentro del vehículo en el viaje es el disparador de las conversaciones sobre bien y mal. En Sánchez todo queda natural, emocionante. Encuentra la forma de decir hasta las frases más rimbombantes y que no desentonen. En él descansa casi todo el peso, y es él el que lo conduce por todas las curvas de este viaje agridulce que se ve con una sonrisa en la boca y con los ojos humedecidos.

Los hermanos

Biel Montoro dirá en una entrevista:  

A Héctor le pasan muchas cosas (por dentro), pero sí que es verdad que no las muestra. Se esconde detrás de una coraza para que no le hagan daño. Presumiblemente, parece que Isma tiene que cuidar a Héctor. Pero, Héctor tiene su estructura montada, a su manera.

Muy TEA.  El problema es cuando se intenta que esa estructura se integre -sin más- en la sociedad “normal”, en la cabeza de su hermano. Sin embargo, el personaje de Héctor, tiene las cosas mucho más claras que el hermano mayor, Isma. Al mismo tiempo, Héctor, sin Isma se desarmaría.

La confianza entre ambos está simbolizada por el recuerdo de una anécdota de la infancia: cuando Héctor estaba enfadado de pequeño, su hermano Isma fingía ser un perro para que se le pasara el berrinche. 

Ese lazo afectivo de su primera infancia, le da a Héctor el puente emotivo. Como dijimos en las primeras líneas: la insistencia de las series Atypical y The Good Doctor sobre la importancia de la figura del «herman@» en el desarrollo del trastorno del espectro autista.

Película para ver, si no se vio, y rever si sólo se disfrutó una vez. 

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Misha, el hijo autista

Misha el hijo autista

SERIE HACIA EL LAGO

Misha, el hijo autista

 

«Hacia el Lago» incluye a Misha, el hijo autista de Anna, como protagonista

 

Hacia el lago: Misha el hijo autista

 

To the lake o “Hacia el lago”, la serie rusa estrenada en Netflix en octubre 2020, comienza con una atmósfera negra y recargada. Realmente, nada que sea muy extraño a la narrativa rusa, en cine o en novela. Después de que Moscú es golpeado por un virus mortal (la serie es previa al COVID) y la situación se declara como una epidemia, Sergey (Kirill Käro) debe salir corriendo de la ciudad a un lugar seguro. Con él van su ex esposa Ira (Maryana Spivak), su hijo Anton (Saveliy Kudryashov), su amante Anna (Viktoriya Isakova) y Misha, el hijo autista (Eldar Kalimulin) de Anna. A ellos se unen el padre de Sergey, Boris (Yuriy Kuznetsov) y los vecinos Lyonya (Aleksandr Robak), su esposa embarazada Marina (Natalya Zemtsova) y su hija Polina (Viktoriya Agalakova).

En el momento en que se escribe este artículo, estamos al comienzo de la serie. Iremos actualizando la crítica y la historia de Misha. Posiblemente, esté influenciada por el desarrollo de la pandemia mundial del COVID.

El drama está muy bien escrito y también sus personajes. Realmente, casi tres cuartas partes del primer episodio (el piloto) están dedicados a mostrar la psicología de los personajes. También, a enunciar los pequeños dramas personales. Además, incluye la escena que describe el autismo al explicar Anna por qué puede sorprender el comportamiento de Misha. Lo interesante de esto es que ya no se mencionará más. El personaje no se desarrolla. No vamos a ir aprendiendo qué le pasa. Es como el enunciado de lo que podríamos esperar. Es como está planteada la narrativa, casi de un modo teatral.

 

¿Qué más cuenta «Hacia el Lago»?

Efectivamente, y como se puede suponer, el camino es más difícil de lo imaginable. Inicialmente, pensamos que es un thriller de un par de familias escapando de los contagios. Y no. Además, hay una especie de zombis moribundos y gravemente infectados de los que el grupo tiene que salvarse. Al mismo tiempo, deben mantenerse fuera del alcance de los ladrones que deambulan y explotan a las personas disfrazadas de militares.

La trama secundaria del romance de Misha y Polina pensamos que es atrapante. Además, sobresale por la química que genera. El que Misha sea autista, no impide que las escenas sexuales sean realmente sensuales. 

La belleza de una Rusia llena de nieve quita el aliento. Muy buena la canción que suena de fondo cuando Polina seduce a Misha. Misha no es el personaje central, en esta serie. Es parte del grupo. Pero es interesante ver cómo otra serie más decide incorporar las diferencias a la narrativa. 

Hacia el lago

 

Hacia el Lago se da el lujo de virtuosismos

El trabajo de la cámara está muy pensado y elaborado. Las tomas y la ubicación del camarógrafo son bastantes sorprendentes en algunas escenas. Hasta podríamos decir que rompe con lo que se espera. Por ejemplo, una cámara que toma primeros planos de los protagonistas, desde lugares donde se esperaría que hay gente… y no la hay. Desde el lado interior de un lente, desde el pasillo que mira hacia una ventana por donde entrará el grupo… Hasta se animan con contraplanos violentos. Todo, interesante en un thriller, del que uno sólo esperaría el suspenso. 

Como se mencionó, el paisaje da una mano muy importante a la hora evaluar la calidad de la serie. Actualmente, nos estamos acostumbrando a ver increíbles paisajes del Norte y Nordeste europeos en las series. Ésta no es la excepción. Eso sí, da frío sólo mirarlos. La cámara se encarga de llo. Y agrega dramatismo a la huída de las familias, ya que recordamos las primeras imágenes de la vida en ambientes confortables y en un barrio acomodado.

Una serie que, además, posee un buen nivel de producción y destacadas actuaciones, y que refleja, con ficción y dramatismo, un tema contingente en cualquier lugar del mundo como lo es una infección, a pesar de que se realizó mucho antes de la pandemia.  

26 Películas con personajes autistas

el faro de las orcas - autista

PERSONAJES AUTISTAS EN EL CINE

Cine con personajes autistas

El autismo está cada vez más «de moda»

 

Nos estamos acostumbrando a que cada vez más películas incluyan personas con TEA. 

¿Por qué?  ¿Qué lleva a esta «moda», que algunos critican como superficial? ¿Qué está llevando a incluir personajes autistas en el cine? Muchas personas con TEA se han hecho famosas en el mundo por sus mentes brillantes, su pasión por perseguir el área de interés, etc. Al principio, lo advirtieron dentro de la industria del cine. Luego, en las series de televisión. Por tanto, el cine tomó características de los autistas y las integró al séptimo arte. Más adelante, las series harían lo mismo. 

 

Galería de películas con personajes autistas

 

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Autismo en el cine: algo de historia

En primer lugar, en 1988, Dustin Hoffman -en su papel de autista- ganó el Premio Oscar al mejor actor.  Así mismo, fue premiada -como la mejor película-, Rain Man. Como consecuencia, su éxito mundial instaló la conciencia de la existencia del autismo.

De hecho, cine y series entendieron las que las personas con autismo podían destacarse. En realidad, cuando encuentran un espacio para el desarrollo de su pasión, atraen la atención.  Por eso, los directores han encontrado una oportunidad que tiene garantizada la atención del público. Y, desde ahora,  les iremos trayendo comentarios sobre películas que incluyen protagonistas con autismo.

Como ya se mencionó en otra página de nuestro sitio, un lugar particular lo tiene  la película Temple Grandin. Probablemente, se pueda decir que es imprescindible para quien tiene en su entorno una persona autista. También, para adolescentes y adultos con autismo.

¿Por qué? Porque reúne en una película dos condiciones. Primero, que es biográfica. Segundo, que es contemporánea a su protagonista. En consecuencia, es real lo que se está presentando en la pantalla. Lógicamente, puede o no gustarnos su calidad artística. Sin embargo, no puede decir que sea falsa. Y eso tiene una fuerza enorme.